Hace varios meses escribí sobre lo importante que es respetarse a sí mismo y a la responsabilidad asociada a vivir sana y correctamente.
Rememorando aquellas líneas, y meditando un poco más, considero que es posible resumir aún más lo importante que es respetar y amar tu propia vida y la de los demás.
Tener la conciencia tranquila sin acallar su voz y vivir cerca de Dios, es un matrimonio de decisiones que pueden tomarse sin estar obligado o influenciado.
Piensa en tus hijos, en los demás, en lo que sentirías ante una determinada situación si fueras espectador y no quien la ejecuta, y aprenderás rápidamente a escuchar y entender tu conciencia y vivir tranquilo.
Haz que tu entorno aprenda esto también.
Por último, acércate a Dios.....esto es más fácil aún, porque lo tienes al lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario