lunes, 14 de mayo de 2012

Historias sobre la verdadera humildad

Reapareciendo después de unas excelentes vacaciones con muchas cosas que contar.

Pero mientras ordeno mis ideas quiero compartir un artículo de Paulo Coelho que acabo de leer y que resume y refleja mucho de mis pensamientos en relación a la humildad y la armonía.

Tengo una semana complicada, apenas me ponga al día escribiré interesantes disertaciones sobre la conducta humana y el amor....., digo interesantes porque no soy ningún experto en el tema y por ende serán un reflejo de lo que siento, pienso y he estudiado del tema.

Ahora los dejo con el artículo que les mencioné!

REFLEXIÓN. Una cosa debe quedar bien clara para todos nosotros: no podemos confundir humildad con falsa modestia o con servilismo. Como dice Castaneda, un guerrero no dobla su cabeza ante nadie, pero tampoco permite que nadie se humille ante él. A continuación, relato algunas historias sobre el lado positivo de la humildad.

La piedra que falta.

Uno de los grandes monumentos de la ciudad de Kyoto es un jardín zen, una superficie de arena que contiene 15 rocas.

El jardín original tenía 16 rocas. Cuenta la leyenda que, tan pronto como el harinero terminó su obra, llamó al Emperador para contemplarla.

-Magnífico - dijo el emperador. - Es el más hermoso del Japón. Y esta es la roca mas bella del jardín.

Inmediatamente el jardinero sacó del jardín la piedra que el Emperador tanto había apreciado, y la tiró.

-Ahora el jardín está perfecto - dijo al Emperador. -

No existe nada que sobresalga, y así puede ser visto en toda su armonía.

"Un jardín, como la vida tiene que ser visto en su totalidad. Si nos detenemos en la belleza de un detalle, todo el resto parecerá feo."

El cielo y el infierno.

Un samurai violento, con fama de provocar peleas sin motivo (jejeje), llegó a las puertas del monasterio zen y pidió para hablar con el maestro.

Ryokan fue a su encuentro.

-Dicen que la inteligencia es más poderosa que la fuerza - comentó el samurai. - ¿Conseguiría usted explicarme lo que es el cielo y el infierno?.

Ryokan permaneció callado.

-¿Ha visto? - rugió el samurai. - Yo conseguiría explicar eso con mucha facilidad: para mostrar lo que es el infierno, basta dar una paliza a alguien. Para mostrar lo que es el cielo, basta dejar a una persona huir después de haberla amenazado mucho.

-No discuto con gente estúpida como tú - comentó el maestro zen.

La sangre del samurai se le subió a la cabeza. Su mente quedó enturbiada de odio.

-Esto es infierno - dijo Ryokan, sonriendo. - Dejarse provocar por tonterías.

El guerrero quedo desconcertado por el valor del monje, y se tranquilizó.

-Esto es el cielo - terminó Ryokan, invitándolo a entrar. - No aceptar provocaciones tontas.

Paulo Coelho.

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